¿Todavía no decide hacerse el implante que necesita?

Lo que está en juego es la salud de toda su boca. Le presentamos 5 datos para que pueda despejar las dudas e inicie su tratamiento lo antes posible. Es lo que le conviene.

Un implante dental es como la raíz de un diente, pero está hecho en titanio. Se ubica por medio de cirugía en el maxilar, debajo de la encía, y es la base para poner el diente de reemplazo.

Solo se puede hacer un implante si el paciente tiene encías sanas y un hueso que no sea demasiado fino o blando, para que pueda sostener la raíz de titanio.

Justo por la importancia del hueso, el diagnóstico es determinante para el éxito de un implante. Debe incluir radiografía panorámica y tomografía. Si hace falta, se puede poner hueso nuevo.

Ya hay lugares que ofrecen servicio integral, donde un paciente puede hacerse todos los exámenes y procedimientos que requiera, sin la necesidad de ir a varios lugares y perder horas en varias citas y en la congestión vial.

El implante se fusiona con el hueso y de esto depende que el diente artificial tenga un soporte estable. Los consultorios más avanzados cuentan con tecnología láser que acelera el proceso y garantiza mejores resultados.

El implante no se hace por gusto o estética, sino por necesidad. Postergar la decisión de hacerse un implante puede poner en riesgo los dientes sanos y agravar el problema.

El implante es el mejor procedimiento de remplazo de dientes perdidos y existen numerosas alternativas de pago, como programas de financiación directa o convenios con fondos de empleados.

Comparte