Una Buena Salud empieza por la Boca

Según la definición de la Organización Mundial de la Salud,” La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no simplemente la ausencia de afecciones o enfermedades”

La salud oral y la salud general no deben entenderse como entidades separadas, ya que la salud oral es una parte integral de la salud general. La boca refleja el estado de la salud general del individuo. Los problemas de la salud de la boca muchas veces indican que algo no funciona bien en el organismo. Una persona que no goza de una buena salud oral, definitivamente no puede estar saludable.

Muchas personas solo tienen en cuenta la parte estética y creen que una buena salud oral consiste únicamente en tener los dientes blancos y bien alineados; consideran que los signos y síntomas orales no son importantes y postergan su diagnóstico y tratamiento, sin estar conscientes de que los controles ontológicos periódicos no solo son fundamentales para el tratamiento local de esas afecciones, sino que también permiten detectar problemas de otra índole.

Además de los dientes, las encías y los tejidos del sostén, la boca incluye el paladar duro y blando, la mucosa oral, la lengua los labios, la garganta, las glándulas salivales, el maxilar superior e inferior y los músculos de la masticación, así como vasos sanguíneos y nervios.

A pesar de que las enfermedades orales representan una alteración de tipo localizado, existe una estrecha relación entre las enfermedades bucales y otras de tipo general, tales como la diabetes, las enfermedades digestivas, cardíacas y pulmonares, los accidentes cerebro-vasculares (derrames cerebrales y trombosis) y los partos prematuros.

La salud bucal también está relacionada con el bienestar y la calidad de vida, debido al papel que genera en la respiración, la masticación, la nutrición y algunos procesos inmunológicos. Además la salud oral juega un importante papel cultural en el desarrollo de habla y de los procesos comunicativos y de socialización en todas las etapas del crecimiento humano. Las enfermedades de la boca limitan las actividades escolares, laborales y sociales.

Por otra parte, las personas que tienen problemas de la salud general o discapacidades presentan un mayor riesgo de sufrir enfermedades de la boca y deben acudir a los controles odontológicos con mayor frecuencia.

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